La resolución de conflictos dentro del equipo de trabajo harán crecer tu empresa

“Generalmente tenemos más conflictos con las personas que más convivimos.”

El conflicto forma parte de nuestra vida. A lo largo de nuestra vida hemos tenido distintos tipos de conflictos, en la adolescencia, en la convivencia de familia con nuestros padres, pareja, hijos y colaboradores en el trabajo y esto se debe a que existen nuestros intereses y los demás, nuestra forma de ver las cosas y las formas de los otros, y a que probablemente nos enseñaron que la vida, el amor, el trabajo, el dinero etc., solo había una verdad, y había que descubrirla.

Si nos enfocamos a los conflictos con terceras personas y principalmente en el trabajo, existen conflictos de comunicación y conflictos en los que mis intereses chocan con los intereses de los otros.

Si hablamos de comunicación es importante definir el conflicto y, ¿por qué es conflicto? Ejemplo: “No estoy de acuerdo en que no se me tome en cuenta para la toma de decisiones en determinado punto.”

Primero preguntar ¿y por qué es eso un problema para ti?, si no entendemos es seguir preguntando y ¿por qué? A veces nos adelantamos a querer resolver conflictos en nuestros equipos sin definir ¿cuál es el problema en realidad?, como decía un profesor en la universidad, terminamos por resolver el problema incorrecto.

Segundo paso, sería preguntar ¿y cómo lo resolverías tú?

Tercero, preguntar, ¿Qué crees que pensaría la otra persona de esta solución?

Y así, con base a una serie de preguntas, determinar la mejor estrategia para resolverlo.

Conflictos constantes en los equipos de trabajo, denotan la mala comunicación que existe, y es momento de poner manos a la obra para corregir esta situación, ya que se irán generando malas actitudes y esto repercutirá en la productividad del equipo. Un equipo con buena comunicación es un equipo altamente eficiente. A lo largo de mi experiencia, he escuchado a personas quejarse de sus jefes y no cambiar las acciones que realizan y en la gran mayoría de los casos terminan por correrlos de la empresa.

Como decía Albert Einstein “si haces lo mismo, tendrás los mismos resultados”.

Si estás en un conflicto cambia las acciones para provocar cosas distintas.

En materia de intereses o negociación, hay que separar los intereses de las posturas, William Ury en su libro “Obtenga el Sí” nos dice que “Hay que ser duros con el problema y blandos con las personas”, es decir, no terminar accediendo a algo que no queríamos con tal de que el conflicto se acabe. En muchos de los conflictos se lleva a cabo la práctica contraria, que es ser duro con la persona y blando con el interés y eso nos lleva a mayores conflictos.

“La irracionalidad está en los ojos del que observa, no del que actúa”

El que actúa siempre tiene una razón, nos enojamos porque no entendemos por qué la otra persona actúa de determinada manera, si podemos entender por qué actúa así, entonces entenderemos cuáles son sus intereses y si tengo claros los míos se pueden construir estrategias que nos lleven a obtener lo que ambos queremos, y de esa manera eliminar el conflicto.

No siempre podemos satisfacer al otro, pero si entendemos sus razones y el otro entiende las mías es muy probable que el conflicto se acabe.

No estamos acostumbrados a pedir ayuda en un conflicto, y este es el primer paso para resolverlo.

En el coaching de equipos, el Coach actúa para ayudar a los integrantes del equipo a mejorar su comunicación, a definir claramente los compromisos de cada persona para con los demás y aclarar de qué manera se verán cumplidas las necesidades del que solicita ayuda o apoyo.

El coaching de equipos ayuda a alinear los intereses de las personas a los intereses del grupo u organización.

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